Facebooktwitterlinkedinmail
Photo by Zoe Holling on Unsplash

 

Al hablar del diseño de un evento o reunión en un entorno b2b, ¿debemos empezar a comprometernos con un punto de partida más estratégico y responsable?

La respuesta sin ningún tipo de duda es: sí; y, la herramienta para desarrollarse en este mindset, actitud de lo posible o manera de entender y afrontar el diseño de un evento o reunión, debe ser la planificación estratégica.

Pero, ¿qué es la planificación estratégica?

Según Jon Steel, uno de los planners más reconocidos a nivel internacional «la planificación estratégica es la disciplina que introduce al publico objetivo dentro del proceso de desarrollo de la comunicación y las acciones asociadas a ésta y, posteriormente, en la ejecución». En la misma línea otros planners se han referido a la planificación estratégica como «el proceso de destilar insights de un trabajo de investigación con el objetivo de integrarlos en el desarrollo creativo de la comunicación y sus acciones». Por lo tanto, y ya situados en nuestro entorno, podríamos definir la planificación estratégica como un herramienta imprescindible y de apoyo a los equipos creativos en nuestras agencias, en la complicada tarea de identificar insights lo suficientemente potentes para el desarrollo de la idea, el concepto, la disculpa, el mensaje o el contenido de un evento o reunión… convirtiéndonos en los representantes y guardaespaldas de las necesidades y las motivaciones de aquel entorno al que nos dirigimos.

¿Cómo llevar la planificación estratégica a la práctica en un entorno como el de la industria de los eventos b2b y cuáles son sus ventajas?

Empezaremos hablando de las ventajas y lo haremos destacando un empleo más inteligente de la investigación, dado que se hace desde un punto de vista que antepone la objetividad de la investigación relacionada con la identificación de insights al “eureka” sin más, mayor tiempo dedicado a la reflexión y definición del brief creativo y como resultado: creación de la estrategia del evento asociando ésta a la estrategia de marca y negocio, para convertir el evento en un verdadero motor.

Respondiendo a la pregunta “cómo llevar la planificación estratégica a la práctica” vamos a intentar resolverlo en sencillos pasos:

1. El problema: ¿Dónde estamos? ¿En qué situación se encuentra la marca, el producto, etc.? ¿A qué problema nos estamos enfrentando? ¿Qué necesitamos resolver? ¿Qué necesitamos conseguir?
2. Las personas: ¿A quiénes nos estamos dirigiendo? ¿Cuáles son sus objetivos de vida personales y profesionales? ¿Cómo toman sus decisiones? ¿Cómo se comportan? ¿Cuáles son sus preocupaciones, creencias, pasiones y puntos de dolor?
3. Sus motivaciones: momento para escuchar atentamente a aquellos a quienes nos dirigimos, indagar, profundizar, descubrir, analizar y diagnosticar para terminar poniéndonos en sus zapatos.
4. Nuestra verdad: el objetivo aquí será encontrar una verdad sobre nuestra marca o producto que sea única y motivadora para aquellos a los que nos dirigimos.
5. La declaración: momento de agrupar el resultado de la investigación y todos nuestros pensamientos para convertiros en una declaración estratégica que fundamente la idea que debe ayudarnos a dar respuesta al problema a través de la propuesta creativa.

Para concluir, podríamos decir que, la planificación estratégica tratará de ayudarnos a comprender los problemas, el entorno, la competencia, aquellos a los que nos dirigimos y los pensamientos; y todo ello, nos llevará a una idea sobre cómo provocar cambios.

Y el proceso creativo nos ayudará a afrontar y resolver el problema con una solución que luego evolucionaremos hasta convertirla en una acción.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario