Facebooktwitterlinkedinmail

Un nuevo concepto parece haber entrado en el terreno del branding, la comunicación y el marketing.

Para entender el concepto hay que remitirse al artículo bajo el nombre “The hottest branding trend of the year is also the worst”, publicado a finales del 2018 por los periodistas Thierry Brunfaut y Tom Greenwood y en el que estos, a través de The Fast Company, creaban este neologismo.  El concepto de blanding proviene del término inglés bland, que significa falto de carácter o carente de personalidad. A pesar de su significado en el contexto del branding o construcción de marca y que ello pueda llevar a interpretaciones negativas, son muchas las grandes marcas que cayeron ante los encantos del concepto. El minimalismo proyectado a través de las marcas de algunas de las grandes empresas tecnológicas ha confundido y arrastrado a muchas otras marcas a esta tendencia. Y ello ha provocado que marcas tan distintas como Google, Apple, Pinterest, Airbnb, Burberry o Zara terminaran teniendo identidades visuales de marca muy parecidas en la red. Exceptuando Zara, muchas de estas marcas han optado por suprimir las fuentes serifadas y las han sustituido por tipografías más lineales. Los colores han desaparecido y en su colorimetría, el negro y blanco se han convertido en los protagonistas.

 

Pero, ¿qué es el blanding?

El proceso que sigue una compañía para construir una marca es laborioso, inmersivo y, sobre todo, estratégico. El objetivo de cualquier proceso de construcción de una marca implica indagar sobre su esencia para proyectar desde esta. Cuando una compañía crea o evoluciona visualmente una marca atendiendo única y exclusivamente a las tendencias del momento y/o a las exigencias de la tecnología y se desprende de aquella identidad visual que la ha caracterizado hasta entonces (y que sigue viva en los entornos tradicionales), diremos que hace blanding en lugar de branding. El blanding es, por tanto, lo opuesto al branding. El blanding hace referencia a una nueva estrategia de marca basada en la integración de la marca en el entorno, pasando desapercibida.

 

¿Tiene algo de malo el blanding?

De acuerdo con las palabras de Thierry Brunfaut y Tom Greenwood,  el blanding es una tendencia que lleva a las marcas a perderse entre la multitud.  La identidad visual de marca es clave para mantener la identidad de marca, es la carta de presentación que permitirá al consumidor ubicar qué compañía es, cuál es su competencia y qué ofrece. Cuando se diseña una identidad visual de marca se busca que la esencia y los significados de la marca estén implícitos en esta, buscando la originalidad y la diferenciación. Si una marca es un generador de significados y la identidad visual de marca que la acompaña es el identificador gráfico de dichos significados, podríamos decir que el blanding puede poner en riesgo ciertos elementos y rasgos de diferenciación de una marca.

 

¿Veremos a más compañías apostar por el blanding o conservarán intactas sus identidades visuales?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario